Alguno de aquellos que me conocen podrán pensar que se trata de la nonagésima quinta vez que digo algo parecido.
Pero se equivocan.
No he dicho que quiero bajar de peso, no insinué que no me gusta como me veo, no dejé entrever que sería lindo lucir de otra manera.
Mi sentencia fue: " HE DECIDIDO DEJAR DE SER GORDO"
Y está todo dicho.
Quien escribe, TODOS los años, TODOS los cumpleaños ( ya sea en el mío o de los que quiero), ante la posibilidad de ganar un campeonato o de perderlo ( cosa que no fue muy frecuente en estos tiempos pero ocurrió), he asegurado, prometido, jurado que bajaría de peso.
Pero se equivocan.
No he dicho que quiero bajar de peso, no insinué que no me gusta como me veo, no dejé entrever que sería lindo lucir de otra manera.
Mi sentencia fue: " HE DECIDIDO DEJAR DE SER GORDO"
Y está todo dicho.
Quien escribe, TODOS los años, TODOS los cumpleaños ( ya sea en el mío o de los que quiero), ante la posibilidad de ganar un campeonato o de perderlo ( cosa que no fue muy frecuente en estos tiempos pero ocurrió), he asegurado, prometido, jurado que bajaría de peso.
Que lo haría para que pase algo o para que no ocurra, para gratificar a alguien o a mi con el logro, apelando a Dios o al diablo con esperanza o sin ella de que el milagro ocurra...
En cambio, esta vez lo sé.
Puedo percibir que en 18 meses, cuando deba comenzar a disfrutar de mis primeros 50 años, esto será historia y yo lo habré anticipado.
Puedo anunciarlo, con la misma certeza que tuvieron algunos cuando intuían que la soja tendría un precio récord o los que estaban convencidos que la clonación no era solo una fantasía.
Como el que avisa no es traidor,... NO DIGAN QUE YO NO SE LOS ANTICIPÉ.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario